| Referencia: | 16118 |
| Editorial: | Gredos |
| Año: | 1068 |
| Lugar de edición: | Madrid |
| Edición: | 1ª |
| Medidas: | 14 x 20 cms. |
| Páginas: | 625 páginas + índice |
Proceso y contenido de la novela hispano-americana
Ejemplar intonso. «La novela hispano-americana cuenta con grandes y excepcionales valores. Si en principio rara vez traspasaba el ámbito hispánico, actualmente ha alcanzado proyección universal, como lo demuestra ―entre otros hechos― la concesión del Premio Nobel a Miguel Ángel Asturias. Pero es tan compleja esta floración literaria, apunta a tantas variedades geográficas, humanas y sociales, que el lector corre riesgo de perderse. El libro que ahora tiene delante viene a darle la justa perspectiva en el tiempo y en el espacio. Recordemos que ya su primera edición estudiaba más de un millar de novelas. En esta segunda todo ha crecido copiosamente y hasta hay un capítulo nuevo ―«América, novela con novelistas»― que sintetiza lo ocurrido en los últimos años. Narra esta historia ―porque historia es― la evolución de la novela de lengua española en el Nuevo Mundo, dese la lejana época colonial hasta el presemte. Lo que en el siglo XVII era como un hilillo de agua (entonces se prefería vivir a novelar) se hizo después río, múltiple río. Había que encauzarlo de algún modo y el crítico ha hecho bien en preferir a cualquier otra ordenación la de los distintos tipos novelísticos según han ido apareciendo dentro de cada época y país. Habla, pues, de novelas idealistas, regionales, costumbristas, etc. Más cercanas a nosotros están las de tema político , sobre todo, las sociales. Y ya aquí mismo, la novela neorrealista, la existencialista, etc. Pero claro está que son los autores concretos y las obras concretas quienes dan vida a esas distintas corrientes novelísticas. En los cimientos de toda construcción histórico-literaria existen, como es obligado, poderosas ideas estéticas. No vamos a exponer las de esta obra, sino a indicar que lo primero que se propone L. A. Sánchez, antes de entrar en materia, es encontrar una buena definición de la novela (saco donde todo cabe, que decía Baroja). Luego pasa a preguntarse si es posible hablar de una novela «americana».
Rústica editorial con solapas.